lunes, 13 de enero de 2014

Recuerdos grabados en antaño.

No concibo una sociedad
sin besos en cada esquina
que curen cualquier herida
tatuando tu otra mitad.
Sin música en los oídos
que te haga volar más allá,
sonreír al alma y gritar
sin ningún otro desafío.
Con fotos reveladas
en marcos de cristal,
en estado vital,
siempre conservadas.
Conversaciones vespertinas
reflejando emociones,
verdaderas sensaciones
sin caras anodinas.
Sin falsas palabras,
verdaderos latidos,
cada uno sentido
encerrados en cartas.
Correos tardíos,
ilusión atrapada,
impaciencia abusada
en inviernos y estíos.
No concibo una sociedad
dónde decir "te quiero"
no equivalga a cero
sino a una sentida verdad.




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