Quién me iba a decir a mí hace diecisiete meses que el chico al que estaba empezando a conocer iba a ser el amor de mi vida, el que me calmara cada noche, el que me alegrara cada día, el que me hiciera ser feliz de una forma continua.
Las gracias se me quedan cortas para todo lo que tengo y quiero decirte, y sé que nunca seré capaz de decirte con palabras lo que me sale con el corazón, pero estoy profundamente enamorada de ti, y espero que esta relación tan bonita que tenemos perdure a lo largo del tiempo, con sus baches y sin ellos pero juntos.
Te has hecho indispensable para mí y solo pienso en todo lo que quiero hacer a tu lado, en todo lo que me queda por crecer, porque haces que yo como persona crezca un poquito más. Mis cambios han sido brutales, pero la causa de todos has sido tú. Y yo encantada de que seas aquel que provoca mis evoluciones, aquel que soporta cualquiera de mis tempestades e intenta que siempre amanezca con una sonrisa, aquel que me deja sus brazos para acunarme cada noche y calmarme cada mal rato, aquel que me deja contagiarle mi espíritu infantil, y que disfruta tanto viéndome reír, como yo haciéndole feliz.
Mi amor, te quiero con locura, y espero que nuestra vida tan particular sea tan bonita como hasta ahora o más, porque no hay momento que me sacie de ti. 350 km no son nada para impedir que hoy esté a tu lado. Te amo, cariño.