Hace cuatro meses que llegaste a mi vida, y dos desde que decidiste instalarte en mi pequeño corazón. Pero no sabes que parece que fue ayer cuando decidí escribirte sin ninguna finalidad en concreto, cuando nos desahogamos el uno al otro sin conocernos de nada, cuando nos abrimos de par en par y nos enseñamos los miedos y el dolor. Y te tengo que dar las gracias, por llegar a mi vida así, de repente, por llenarme hasta el último rincón de mi ser de tranquilidad y hacerme saber que por fin estabas a mi lado, que me tocaba volver a renacer y salir a bailar de tu mano, que por fin podría dejarme caer en tus brazos sabiendo que no me soltarías, que después de tanto, todavía existía alguien dispuesto a darme una oportunidad. Gracias por entenderme tanto, por dejarme mi espacio y mi tiempo cuando lo necesito, por saber tratarme y hacerme tan feliz, gracias por devolverme la ilusión y por dejar que ella viva en mí. Gracias de verdad, porque aun estando lejos, consigues que te sienta cerca, que me vengan a la mente las sensaciones que tengo cuando estoy contigo y que me ría como cuando estoy a tu lado.
Llevo dos meses flotando en una nube que me has puesto bajo los pies, y no quiero bajarme de ella nunca, porque siento que desde que estás en mi vida, estoy aprendiendo a vivir. No te voy a decir que no podría hacerlo sin ti, claro que podría, pero no sería vida como tal. Vivir es ser feliz, no tener miedo a bailar aunque nos invadan los problemas, hacerlos pequeños para que no nos cueste salir adelante, enseñarle cada mañana al mundo la sonrisa y dejarla que se junte con la tuya superando los kilómetros, dejar que mi corazón palpite no solo por su naturaleza, sino por saber que queda menos para volver a oírte respirar, es escuchar la lluvia caer sin verlo triste, llorar de alegría y de emoción, es tener ilusión por regalarte algo e imaginar la cara que pondrás, es estar pensando continuamente qué puedo hacer por ti y pensar en ti. Desde que llegaste a mí no te has ido de mi cabeza ni un solo segundo, y creo que no hay prueba de amor más bonita que dejar que alguien viva en ti cada momento de tus días, dejar que sea la protagonista de tus pensamientos y de tus mayores sonrisas.
No quiero imaginarme qué pasará en un tiempo y tampoco me importa, sé que cualquier cosa que imagine no será como tal, ya que el destino nos cambia la acción continuamente, nos llena el camino de sorpresas y de problemas, que no se pueden prever, así que dame la mano y déjate llevar, que la vida es más bonita de lo que podemos imaginar. Solo quiero disfrutar contigo cada momento que vivamos, sentir que la alegría me está acariciando continuamente, dejar que le des un respiro a mi corazón como me pediste al principio e intentar que el tuyo sea lo más feliz posible.
No me cuesta nada decirte que te quiero, así como tampoco me cuesta decirte que estoy enamorada de ti y que te debo todo lo que soy ahora, déjame seguir a tu lado, pequeño, déjame que intente pintar sonrisas en tus días y que te haga feliz, que para sensación bonita la de ver tu risa y escucharla cerca, tan tan cerca, que no me importa el tiempo que tenga que pasar para volverla a sentir. Déjame que te enseñe los sueños por los que me haces andar cada día y te muestre otra manera de ver la vida, por favor.
Te quiero mucho, cariño.
martes, 24 de marzo de 2015
viernes, 30 de enero de 2015
24 de enero.
No hace ni una semana que se fue de mi lado y no sabéis lo mucho que lo echo de menos.
Vino para dibujarme una sonrisa en la cara y sin querer me la tatuó en el corazón.
No os voy a describir cómo es, porque entonces caeríais a sus pies al igual que caí yo en el abismo de sus labios. Me dan igual los precipicios que formen su cuerpo porque estoy dispuesta a tirarme por cada uno de ellos si él está conmigo. También me es indiferente la cantidad de horas que me queden para verle, porque sé que cuando esté con él no habrá cielo más bonito que sus ojos al verme llegar.
Y es que, ¿qué es la vida si cogerle de la mano no cuenta como tal?¿Qué es la vida si no me llena de besos hasta el último rincón de mi corazón? Sé que no sabéis la respuesta porque no le habéis visto llegar hacia vosotros como lo hice yo, ni le habéis acariciado la piel como si fuera la joya más preciada del mundo.
Pero no hace falta que os diga que cada paso a su lado equivale a tocar la felicidad sin miedo, que cada sonrisa suya hace un poquito más grande mi pequeño mundo de fantasía, y que su lengua paseando por mi cuerpo es la mejor medicina que podría recibir.
Sé que la distancia me impide darle todo lo que se merece cada segundo, y que si estuviera aquí me sabría el camino a su casa con los ojos cerrados, pero es que ahora mismo mi casa es él, y no me importa esperar el tiempo que sea necesario para que los kilómetros que nos separan se conviertan en milímetros entre su boca y la mía. Porque cuando su respiración roza mi nuca y su sonrisa baña mi cara, sé que podría estar esperándole una vida entera con tal de volver a tenerlo a mi lado.
Quizás os parezca demasiado exagerado para haberlo visto solo un día, pero es que no sabéis que ese día fue el mejor de toda mi vida y que fui tan feliz que mis lágrimas cuando se marchó se convirtieron en sonrisas esperando el reencuentro. No sabéis lo bonito que es tenerle y que te quiera, que no le dé miedo dejar su frágil corazón en tus manos para que le des todo tu amor, que te mire a los ojos y te sientas la persona más afortunada de todo el mundo, y que los cierre para perderse en tus labios una vez más.
No voy a intentar que os hagáis una idea de cómo es, porque cualquier palabra que diga no será ni una mínima parte de lo que deseo expresar, así que dejad que os cuente yo de la mejor forma posible que la vida me ha sacado a bailar, y no hay mejor baile que pasear sintiéndolo a tu lado, ni mejor canción que la que nos acompaña cada día a nosotros. Me ha llenado mi vida de amor, el corazón de ilusión y la piel de cariño, y creo que no necesito nada más para sobrevivir hasta que vuelva a tenerle. Así que dejadme vivir en esta burbuja, que no habrá mejor persona que él para salvarme de mis caídas y dejarme andar por las nubes que forman el camino entre sus labios y los míos.
Vino para dibujarme una sonrisa en la cara y sin querer me la tatuó en el corazón.
No os voy a describir cómo es, porque entonces caeríais a sus pies al igual que caí yo en el abismo de sus labios. Me dan igual los precipicios que formen su cuerpo porque estoy dispuesta a tirarme por cada uno de ellos si él está conmigo. También me es indiferente la cantidad de horas que me queden para verle, porque sé que cuando esté con él no habrá cielo más bonito que sus ojos al verme llegar.
Y es que, ¿qué es la vida si cogerle de la mano no cuenta como tal?¿Qué es la vida si no me llena de besos hasta el último rincón de mi corazón? Sé que no sabéis la respuesta porque no le habéis visto llegar hacia vosotros como lo hice yo, ni le habéis acariciado la piel como si fuera la joya más preciada del mundo.
Pero no hace falta que os diga que cada paso a su lado equivale a tocar la felicidad sin miedo, que cada sonrisa suya hace un poquito más grande mi pequeño mundo de fantasía, y que su lengua paseando por mi cuerpo es la mejor medicina que podría recibir.
Sé que la distancia me impide darle todo lo que se merece cada segundo, y que si estuviera aquí me sabría el camino a su casa con los ojos cerrados, pero es que ahora mismo mi casa es él, y no me importa esperar el tiempo que sea necesario para que los kilómetros que nos separan se conviertan en milímetros entre su boca y la mía. Porque cuando su respiración roza mi nuca y su sonrisa baña mi cara, sé que podría estar esperándole una vida entera con tal de volver a tenerlo a mi lado.
Quizás os parezca demasiado exagerado para haberlo visto solo un día, pero es que no sabéis que ese día fue el mejor de toda mi vida y que fui tan feliz que mis lágrimas cuando se marchó se convirtieron en sonrisas esperando el reencuentro. No sabéis lo bonito que es tenerle y que te quiera, que no le dé miedo dejar su frágil corazón en tus manos para que le des todo tu amor, que te mire a los ojos y te sientas la persona más afortunada de todo el mundo, y que los cierre para perderse en tus labios una vez más.
No voy a intentar que os hagáis una idea de cómo es, porque cualquier palabra que diga no será ni una mínima parte de lo que deseo expresar, así que dejad que os cuente yo de la mejor forma posible que la vida me ha sacado a bailar, y no hay mejor baile que pasear sintiéndolo a tu lado, ni mejor canción que la que nos acompaña cada día a nosotros. Me ha llenado mi vida de amor, el corazón de ilusión y la piel de cariño, y creo que no necesito nada más para sobrevivir hasta que vuelva a tenerle. Así que dejadme vivir en esta burbuja, que no habrá mejor persona que él para salvarme de mis caídas y dejarme andar por las nubes que forman el camino entre sus labios y los míos.
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