lunes, 31 de marzo de 2014

Todo está mejor contigo.

Sé que esta no es la mejor época para escribir, porque se supone que me encuentro en una recta final en la que debo estar al máximo estudiando sin perder un segundo, pero no considero esto una pérdida, sino una búsqueda de mí misma.
He estado siete meses en un ay continuo y eso no hace ningún bien, os lo aseguro. Y, bueno, mis siete meses de espera han acabado y el sábado empecé una nueva vida. Todo fue muy bien, mucho mejor de lo que yo esperaba y nos volvimos a encontrar. Al principio fue un poco violento todo, ya que no sabes cómo dirigirte a una persona que fue todo tú en el pasado, pero que no hablabas con ella desde hacía casi dos meses, ni un "hola". Pero por lo visto, las cenizas seguían encendidas y pudimos pasar una tarde estupenda, de esas que ya no recordaba y que tanto anhelaba. Tuve que dar yo el primer paso, pero no importa, porque desde ese momento, todo parece mejor. Aunque el cielo esté encapotado, aunque el tiempo me pise los talones y los exámenes me nublen el futuro, todo está mejor porque nosotros estamos mejor. Así que gracias, por entenderme, por quedar, por volver a estar ahí, sí, gracias por eso y por todo, que no se puede decir con palabras, pero que me hace feliz. Has hecho que vuelva a sentirme feliz y que tenga fuerzas para todo. Vuelve a contar conmigo, por favor, te ayudaré en todo lo que pueda, de verdad. Te he echado tanto de menos y te he llevado siempre tan dentro, que todo me parece poco para ti, así que vuelve, volvamos a formar un nosotros como el que creamos hace casi un año. Te quiero.

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