viernes, 25 de julio de 2014

Mi (tu) identidad.

Que lo nuestro sea eterno y que no haya nada más, no más guerras que luchar.


Saber, que cuando se acabe mi mundo, no quedará nada más profundo que tú y yo juntos.

¿Qué puedo saber si mi mundo eres tú?
Estoy totalmente a tu merced, te dejaría que hicieras conmigo lo que desearas, porque eres mi ser, eres yo. Mi identidad se perdió entre tus dedos desde aquel día y ya no la has traído de regreso, ni tampoco has vuelto tú.
Tú no eres. Tú eres luz, eres alegría, eres amor, eres amistad, felicidad, brillo, lágrimas, sonrisas, todo junto. Eres una síntesis de todo aquello que me da vida a mí, pero te lo dejaste en alguno de esos meses perdidos y no te has preocupado en buscarlo nunca. Al fin y al cabo, el que lo pierde eres tú, porque yo tengo una capacidad de amar demasiado elevada, aunque ahora tengas tú gran parte de ella, pero llegará el día en el que la felicidad reine sobre mí contigo o sin ti, pero a ti nadie te volverá a querer como lo hago y lo hice yo. Pocos se olvidarán de vivir para darte a ti su vida, pocos le pedirán horas al reloj para consolarte aunque tengan que vender parte de su alma, pocos esquivarán cada uno de los 500 km para verte dibujar una sonrisa antes de que te marches, pocos te amarán como lo hice yo. Personalmente, creo que nadie, pero eso ya es decisión de cada uno. Deberías apreciar y querer a cada persona que está a tu lado y no hacerle lo mismo que me hiciste a mí, que para ejemplo a no seguir ya estoy yo, sólo es un consejo que puede ser tires como cada recuerdo de mí por el hecho de ser mío, pero no te vendrá nada mal.
Es que te quiero tanto, que no soy capaz de mirarte a los ojos y aguantar la mirada porque me arde el alma. No soy capaz de llorarte todo lo que ha pasado por miedo a que se apodere de ti. No soy capaz de decirte que te quiero más que a mi vida y que todo lo que he sido yo lo has hecho tú, no soy capaz de decirte que fuiste mi caminar, mi correr, mi saltar y que ahora sólo te puedo llorar. No soy capaz de nada si no estás tú dándome la mano, si no me miras y te ríes como solías, si no me dices 'te quiero' ni te permites escribirme por miedo a resurgir. A que resurja aquello que un día nos unió tanto que nos abrió el corazón por dentro y que ahora toca cerrar. Te quiero se queda corto para expresarte todo lo que siento y cualquier cosa que te diga resulta insuficiente. No vale de nada decirte que eres despertar, vivir y dormir. Eres luz y sombra. Eres amor y amistad. Eres estrellas y luna. Eres un mundo, tú solo eres un mundo que crea vidas alrededor y no sé por qué dejaste de hacerlo. Eres tanto que no existen palabras.
Me haces sentir tan culpable por todo. Cada acto mío parece observado por ti  y eso me está matando porque no puedo vivir sin ti, no dejo de pensarte y llorarte y tu mundo sigue girando absorto a esta historia hundida que un día se llamó amor, amistad, princesa y vida.

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